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Las baterías de iones de litio no son un solo producto, sino una amplia gama. Según sus diferentes clasificaciones, el rendimiento, el coste y los escenarios de aplicación varían significativamente.
Las baterías tubulares de plomo-ácido alimentan muchos sistemas de los que la gente depende a diario, desde inversores domésticos durante los cortes de luz hasta sistemas de respaldo para oficinas, torres de telecomunicaciones e instalaciones solares.
La etapa de secado en la fabricación de baterías de plomo-ácido desempeña un papel discreto pero decisivo. Determina la capacidad de las placas para mantener su estructura y la eficiencia con la que la batería almacena y libera energía a lo largo del tiempo.
Piensa en cuánto tiempo necesitas que dure el suministro eléctrico de respaldo. Un apagón breve podría requerir solo unas horas de apoyo, mientras que en zonas propensas a tormentas podría ser necesario un día completo o más. La demanda máxima de energía también es importante.
En la producción de baterías de plomo-ácido para vehículos eléctricos, la atención pública suele centrarse en la formulación de la pasta y los procesos de formación que afectan a la capacidad, pasando por alto un componente fundamental que determina la vida útil, la capacidad de descarga y la fiabilidad de la batería: la red eléctrica.
Todos los parámetros de rendimiento de las baterías representan, fundamentalmente, manifestaciones externas de sus características electroquímicas internas. Las baterías de nueva generación no tienen parámetros absolutamente "perfectos", sino solo equilibrios óptimos basados en los escenarios de aplicación.
En el panorama actual de las baterías de nueva generación, la tecnología de iones de litio es la predominante. Sin embargo, una batería secundaria, nacida hace más de 160 años, sigue ocupando un lugar insustituible en los sectores automotriz, de telecomunicaciones y de almacenamiento de energía: la batería de plomo-ácido.
La rejilla es la columna vertebral de toda batería de plomo-ácido. Mantiene el material activo en su lugar y conduce la corriente eléctrica.
La sulfatación es la acumulación de cristales de sulfato de plomo en las placas internas de una batería de plomo-ácido. Cada vez que la batería se descarga para alimentar algún dispositivo, se forma de forma natural una fina capa de estos cristales como parte de la reacción química.
Una vez que la batería de tu motocicleta alcance ese nivel, revisarla se convierte en parte del mantenimiento rutinario. Detectar las señales a tiempo garantiza la fiabilidad de tus viajes y previene problemas eléctricos mayores en el futuro.
El separador de batería es una lámina delgada y porosa que se coloca entre los electrodos positivo y negativo dentro de una batería de iones de litio. Mantiene ambos lados físicamente separados para evitar que se toquen y provoquen un cortocircuito, a la vez que permite que los iones de litio se muevan libremente a través de sus pequeños poros durante la carga y la descarga. Sin esta capa, la batería simplemente no funcionaría de forma segura o directamente no funcionaría.
Las baterías de plomo-ácido permiten el arranque de los automóviles, el funcionamiento de los sistemas de respaldo y la alimentación de equipos industriales a diario. Sin embargo, muchos usuarios experimentan las mismas frustraciones: baterías que se descargan más rápido de lo esperado, caídas repentinas en el rendimiento o la necesidad de reemplazarlas mucho antes de lo previsto.